domingo, 27 de septiembre de 2009

Fruta podrida

Siempre hay una fruta podrida en lo alto de la copa de un árbol, esa que intenta pudrir a las demás intentando destrozarlas como ella a destrozado su sabor y que sabe que tarde o temprano caerá al suelo y nadie querrá saborearla.

Existen personas que son como estas frutas, se integran en una sociedad y toda su envidia sube a su mente como la marea bloqueandole todos los sentidos e intentando hacer la vida imposible de los demás.

Gente hipócrita y envidiosa abunda en las calles, largando mentiras al aire, hacia oidos de personas cercanas atí, intentando por todos los medios, herir tus sentimientos.

Cuando esto sucede, parece que el diablo te apodere mientras te impresionas de lo que te han contado, sientes impotencia por no hacer que desaparezca para siempre y tu irá explota de tu cuerpo de forma agresiva, o simplemente en forma de lágrima sobre tu rostro.

La gente que me conoce sabe que lo que mas odio en este injusto mundo es la hipocresia, no hay cosa que mas tinieblas cree a mi alrededor, pero la experiencia y los años me han enseñado algo...

A ese tipo de invididuo, desde que te enteras de las palabrerias que ha ido pregonando, lo mejor que existe es la indiferencia, no hay peor dolor que ese, desaparece de tu vida, no existe para ti y tu sólo te preocupas de las personas que estan a tu alrededor y te quieren, de esas que si que saben como eres y siempre van a estar a tu alrededor, junto ati, y por mucho que puedan decir de ti, por muchas mentiras y cuentos que se inventen, no importan porque tú y tu gente saben como eres y eso es lo que importa.

A todos nos llega nuestro día, y a ellos les llegará y caeran a un agujero negro, donde no halla salida y se encuentren solos para siempre.

Mientras tanto abres los ojos y ahi estan, dandote un cálido abrazo...la gente que merece la pena de verdad.

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